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Toreo de muchos quilates de Emilio de Justo en la Corrida de la Primavera de Sanlúcar



Sanlúcar de Barrameda ha disfrutado de una buena tarde de toros donde la materia prima de Juan Pedro Domecq ha dejado torear por clase, entrega y bravura. Una corrida muy bien presentada -por encima- con romana y caras toreas. Un festejo de nivel donde la empresa cuidó hasta el último detalle organizativo.


Con esto, la terna se despachó toreando toreando a gusto con todo tipo de ejemplares y diferentes conceptos. Ponce en maestro toda la tarde aunque sin acierto con los aceros y eso le hizo perder los trofeos. Un Manuel Díaz ‘El Cordobés’ que regresó a sus orígenes sin que le pesara la tarde en ningún momento y, un Emilio de Justo que mostró una vez el excelente torero que es. Firmó las dos faenas más rotundas y volvió a poner sus cartas sobre la mesa. En resumen un festejo importante donde al margen del los trofeos triunfó la fiesta en Sanlúcar.



El abreplaza salió con ímpetus derrotando en los burladeros de salida. Un inicio donde barbeó tablas. Enrique laceó con gusto a la verónica ante un toro repetidor por ambos pitones en el percal. Dos puyazos en sin castigar y quite con cadencia del maestro. Brindis al Cordobés. Ponce poco a poco se fue ahormándolo a base de suavidad y buena colocación a pesar de un molesto cabeceo por la justeza de fuerzas. Enrique con suma maestría lo muleteó con suavidad a derechas e izquierdas imprimiendo ligazón y plasticidad en la obra. Muy a gusto estuvo el maestro valenciano con un noble, obediente y con fondo. Bonita obra que inició y epilogó con pases genuflexos marca de la casa. Pinchazo, casi entera y dos descabellos. Los aceros no hacen justicia a una notable obra. Palmas


Muy parejo de “jechuras” el segundo de la tarde. Manuel ejecutó la verónica con garbosidad, esperando con criterio antes de soplarla por ambos pitones. Otro bien dosificado en varas y posterior quite con prestancia. Brindis público en los medios. El Cordobés se encontró con un primero repetidor y de embestida transmisora al que pasajeó por ambos pitones con particular sello y ligazón. Díaz en el toro de su reaparición poco a poco se fue afianzando y sin que le pudiera la presión. Un par de tandas al natural acariciaron la entregada embestida por ese pitón. A pesar de que al final del trasteo el toro acometió dormido a la franela, Díaz no se inmutó lo llevo muy metido. Terminó con personalidad arrolladora y metido entre los pitones. Estocada y oreja.


Bello saludo de Emilio al engatillado tercero. Un astado con volumen y movilidad en el percal del extremeño. De Justo ganó terreno en cada lance y se sintió a la verónica. Le abrió el camino “pa’lante” por el izquierdo puesto que por ahí venía metido. Derribó al caballo de bravo y posteriormente Germán González le endosó un buen tercio de varas. Emilio de Justo inició su poderosa faena con mando, imponiendo criterio a su toreo de exigencia. El diestro cacereño ofreció un elegante muletear donde tuvo que tirar del toro tras una embestida más corta que sus hermanos. Torero en sazón que vio toro en todos los terrenos y que remató de espadazo sin puntilla. Gran labor de Emilio que planteó una artística de mucho metraje. Dos rotundas orejas.


‘Tortero’ hizo cuarto -segundo de Ponce- un engatillado de cara y más despejado del suelo que los tres anteriores. Enrique lo recibió con compostura a la verónica hasta llegar más allá del tercio. Un toro con movilidad en la lidia, pero sin terminar de definirse. Sacó carbón en los primeros compases de faena donde Ponce le exigió por abajo para quitarle brío. El maestro se impuso desde el minuto uno con una melena de alto poder. El “Catedrático del Toreo” se impuso en series largas muy bien contraídas por ligazón y plasticidad. Al natural el toro amagó a rajarse algo que hizo finalmente tras rendirse al poderío de Ponce. Al regresar a la diestra lo llevó por la mitad de la panza cosiendo la embestida como un carrusel. Sin embargo, aquello marcó un punto de inflexión puesto que después de ahí su astado se puso más reticente en el engaño. El cuarto se empecinó a la hora de la suerte suprema y no dejó pasar al maestro. Varios pinchazos estropearon su notable labor. Palmas


El quinto bis, señalaba con las puntas, toro bajo y de expresión sería. A este Manuel lo saludó a la verónica con garbosidad y en varas recibió lo justo sin mucho empuje. Manuel brindó al doctor que lo operó - Dr. Cansino - de las caderas. Díaz ofreció lo mejor de sí con un muletear templado y sello particular. Faena al alza en intensidad y buen hacer donde la ligazón se visualizó a derechas. El Cordobés al natural le dio más tiempo entre pases para interpretarlo con suavidad. Por cierto, los de pecho muy suaves por ambos. En su amplio repertorio también desplegó el “Salto de la Rana” y su afán de triunfar con varios desplantes ‘Made in Cordobés’. Estocada y vuelta al ruedo.


El sexto fue un toro de muy buenas hechuras y de una excepcional clase en todos los sentidos. Virtud que supo aprovechar Emilio de Justo en la construcción de la faena más artística de la jornada. Un torero que se arrebujó con su antagonista y que lo crujió por abajo en una labor de mucha intensidad y gran diapasón. Temple, naturalidad y belleza plástica en un toreo exigente y ligado. El extremo se fajó por ambos pitones en un gran planteamiento que conectó con un público entregado. Madurez y toreo del caro ante un gran ejemplar. El triunfo se mascaba grande pero la espada no quiso entrar y todo quedó en una fuerte ovación.


FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Lleno de ‘No hay billetes’ de entrada dentro del aforo permitido. Corrida de la Primavera. Toros de Juan Pedro Domecq (5º bis, tras devolverse el titular al partirse un pitón en el burladero) y Parladé (4º), todos con cuajo, volumen, en definitiva bien presentados que dieron un buen juego a la terna.


• ENRIQUE PONCE, palmas y palmas tras aviso.

• MANUEL DÍAZ ‘EL CORDOBÉS’, oreja y vuelta al ruedo.

• EMILIO DE JUSTO, dos orejas y ovación.


Incidencias: Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional de España. Los tres actuantes recibieron un reconocimiento por hacer el paseíllo en la Corrida de la Primavera. El banderillero Ángel Gómez se desmonteró al parear el sexto.


TEXTO: Emilio Trigo

GALERÍA: Eva Morales



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